27/10/16

Mi plan de acción. Soy real II

Días de contrarreloj, situaciones desbordadas y otras no deseadas. Inevitablemente el cuerpo responde: primero con un agotamiento extremo y posteriormente con bajada de defensas, y si juntas estos dos factores, el resultado es el esperado. MAL.  Para las que queríais más palabras, aquí os las dejo todas...



Llegada a esta punto, y como bien me decía mi médico, tu cuerpo te está pidiendo que pares... y ya me ha costado tiempo escucharle, pero sí, finalmente he escuchado a mi cuerpo (y a mi médico) y  he parado, sólo un rato, sólo un poquito para aprender a gestionar estos días tan rápidos que sólo veo pasar en el calendario con la sensación continua de no estar viviéndolos. Llenos de momentos maravillosos pero también de otros en los que no me reconozco, en los que el cansancio me hace querer dejarlos pasar para ver si la noche los repara. 

Ha llegado el momento de pasar a la acción, y para esto he creado un plan, mi propio Plan de Acción en el que revisar tres aspectos muy importantes en la vida, en cualquiera de nuestras vidas:

1. SLOWFOOD. Revisar mi alimentación. Siempre he creído alimentarme de forma correcta. Cuido mucho lo que como y en mi casa es difícil encontrar comidas precocinadas, grasientas o dulces, es algo que cuido desde hace tiempo, pero ¿y si no estoy comiendo todo lo que necesito?. Ya he empezado con cambios, leo mucho sobre el tema y estoy en busca de mi equilibrio.


2. SLOWLIFE: Revisar mi forma de afrontar la vida. Aquí tengo mucho que aprender.

Hoy me he parado en un puente mientras caminaba, me he parado a mirar, a escuchar y a oler un río que pasaba por debajo y creo haber aclarado algún tema mas... Somos parte de la naturaleza y todo sería mucho más fácil si nos comportáramos como ella. Miraba el río, cómo fluía buscando siempre el camino más fácil, ¿y si una piedra se interpone en su camino? la sortea, pasa a su lado y sigue su curso, no se para a juzgar porqué ese pedrusco le bloquea el paso, simplemente pasa a su lado y sigue fluyendo. Es cuestión de que cambiemos el ángulo desde el que miramos nuestro camino. Dejarlo fluir.





3. SLOWBEAUTY: Cuidar el cuerpo disfrutando de ello. Tal y como cuidamos a los que nos rodean, seamos conscientes de que nosotras también necesitamos nuestros cuidados. Nuestros momentos son esenciales y no podemos olvidarlos. 


Y en ello estoy, intentando cambiar del fast al slow, poco a poco. Por fin nos hemos dado cuenta de cuál es el mal de estos días. No son los días los que pasan rápido, somos nosotros los que los hacemos correr así...

No pidáis más por hoy, os lo iré contando poco a poco en las próximas semanas, según vaya avanzando en él. Os contaré mis sensaciones y mis reflexiones. Será cosa de todas.

(Collar con las iniciales de mis pequeños para recordarme a todas horas las cosas que merecen la pena, es de Creme Jewels; Libreta preciosa de Una mamá en las Nubes)

Y cuando me veáis en las redes recordad que, sí, que soy real, y lo que veis, es sólo lo que quiero que veáis, el lado más bonito de mis días. No hay vidas perfectas por mucho que nos empeñemos en querer mostrarlas así, y ese es el encanto, la bella imperfección que hace cada una de nuestras vidas única.


3 comentarios:

  1. Hola Ana! Te leo desde hace tiempo pero nunca me había parado a comentarte. Es curioso porque justo hoy que leo que has parado y que yo también lo he hecho, he encontrado este hueco para escribirte. Me siento muy identificada con lo que escribes porque estoy en un proceso parecido.
    Te resultará curioso pero empecé tomando a primera hora ese vaso de agua templado con limón que me recomendaste un día y así empezó todo. Siempre me he cuidado; por mí misma y por mi profesión pero ahora lo hago de una forma, ¿cómo decirte? más consciente. Del limón, pasé a la alimentación, de la alimentación a la cosmética natural y de ahí a la vida más tranquila, llenándola de experiencias más que de cosas. Creo que las prisas no son buenas consejeras de nada y nos hacen ocuparnos de lo urgente, que normalmente no suele ser lo importante. Ahora, antes de tomar cualquier decisión escucho con muchísima más atención a mi cuerpo y a esas señales que me envía. Así que estaré atenta de lo que vayas descubriendo tú para aprender de tus vivencias. Me ha encantado el post! Un abrazo!

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  2. ¡Ana!¡Cada vez me gustan más tus post! Tan reales,tan transparentes, desde esa sencillez nos haces reflexionar aportando un poco de conciencia al día día. ¡Genial!

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  3. Ay peque! No sabía que estabas plof... Entiendo perfectamente esa sensación. El cuerpo te va enviando señales y muchas veces no le hacemos caso. A mi ya me para a lo bestia, y cuando digo a lo bestia es a lo bestia, porque sabe perfectamente (igual que ahí arriba -hablo de energéticamente - menuda frikie soy, jajajaja) que no me pueden para de otra manera. Pero también es cierto, que le escucho más. Soy más consciente y abro todos los sentidos. Creo que a veces pensamos que si paramos nos estamos perdiendo algo... y no nos permitimos una desconexión total. Es como si desaparecer aunque sea un rato se convirtiese en algo malo... ¿no te ha ocurrido?. Bueno, yo sólo te aconsejo que te tomes tu día desconexión... que lo elijas entre la semana. Yo tengo el mío, y me ha ido cambiando la vida. Así como el Yoga y alimentarme mejor. Cuando puedas escríbeme un email y te aconsejo una gema :). Abrazo Feng y a descansar bonita!!! Besazos.

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